El Gobierno del Reino Unido anunció hoy un impuesto específico para los inmigrantes. Este dinero se utilizará para financiar servicios que sufren una carga extra si aumenta la población, especialmente la sanidad y la educación.

La ministra británica de Interior, Jacqui Smith, hizo pública este miércoles la medida, que se aplicará de distinta forma según las características de la persona que solicita el permiso de residencia.

Si la solicitud la hace un hombre de edad avanzada, candidato a utilizar con mayor frecuencia los servicios sanitarios, tendrá que pagar más. Igual ocurrirá con los menores por el coste de la escolarización.

Fuentes citadas por The Daily Telegraph señalan que el impuesto oscilará en torno al 10% del coste habitual en el Reino Unido de un visado de residencia por un periodo superior a seis meses, 200 libras (unos 266 euros).

Obtención de pasaporte británico
Tras un mínimo de cinco años de residencia en el Reino Unido quienes aspiren a obtener el pasaporte británico deberán pasar por "un periodo de prueba" de uno a tres años, dependiendo del grado de compromiso social de la persona.

El proceso se acelerará si el inmigrante está vinculado a ONGs, forma parte de asociaciones escolares de padres u organiza actividades deportivas.

Para los que infrinjan la ley, el proceso de naturalización será mucho más largo, o incluso se les negará el pasaporte.

Los inmigrantes de los países de fuera de la comunidad europea, incluidos los de la Commonwealth (mancomunidad de ex protectorados y colonias del Reino Unido), deberán "ganarse" la ciudadanía, insistió Smith, en lugar de simplemente obtener el pasaporte al cabo de varios años de residencia.

Residencia temporal
Los extranjeros, entre ellos australianos o estadounidenses, no podrán perpetuar su residencia temporal, ni siquiera los ricos, sino que, pasado un tiempo, deberán pasar al estadio siguiente de optar a la residencia permanente o la ciudadanía.

Bajo los nuevos planes, que podrían o no convertirse en ley, será posible quedarse con la residencia permanente, pero se potenciará la obtención de la ciudadanía.

Aunque apoyan el aprendizaje del inglés, los "tories" rechazaron la propuesta porque consideran que, con los 15 millones de libras al año (unos 20 millones de euros) que se calcula se recaudarán con los visados, no podrá compensarse el gasto en servicios públicos como escuelas, hospitales o Policía.

El Partido Conservador de David Cameron aboga por establecer cuotas anuales a la inmigración.