Cientos de trabajadores extranjeros cualificados y de empresarios del sector tecnológico están alzando sus voces contra las actuales leyes de inmigración de EE.UU., la escasez de visados y las dificultades para acceder a permisos de trabajo permanentes.

Los empresarios se quejan de que el número de visados es insuficiente para cubrir las necesidades del sector y recuerdan que EE.UU. no puede ocupar todos esos empleos con trabajadores nacionales.

Cada año, EE.UU. concede 65.000 visados H-1B para trabajadores altamente cualificados, pero el pasado ejercicio las solicitudes de los empresarios doblaron esta cifra en el primer día del plazo.